Préstamos con aval, préstamo con avalista o aval solidario: qué cambia
Los préstamos sin aval te los conceden según tus ingresos, tus gastos y tu historial de pagos, sin avalista ni bien hipotecado. Los préstamos con aval, en cambio, exigen una garantía extra. La forma más habitual es el préstamo con avalista, normalmente mediante un aval solidario, que permite a la entidad reclamar la deuda a esa persona igual que a ti. Que no haya aval no significa que no haya estudio: toda entidad está obligada a evaluar tu solvencia antes de prestarte dinero.
La forma más rápida de encontrar un préstamo personal sin aval que encaje contigo es comparar dos o tres ofertas por su TAE y su importe total a devolver, no por la cuota mensual ni por la rapidez anunciada. Debajo tienes una comparativa; después te explicamos qué piden las entidades, cuánto tarda de verdad el dinero y cuándo no conviene firmar.
Los mejores préstamos en España ahora
Seleccionados por tasa de aprobación, rapidez, interés y condiciones.
- Solicitud 100% online
- Respuesta en minutos
- Ideal para importes pequeños
- Línea de crédito flexible
- Gestión desde el móvil
- Solicitud 100% online
- Solicitud rápida
- Respuesta online
- Sin papeleo
- Proceso sencillo
- Decisión ágil
- Sin papeleo
- Solicitud digital
- Sin compromiso
- Respuesta online
- Solicitud sin papeleo
- Respuesta rápida
- Todo el proceso online
- Pensado para nuevos usuarios
- Solicitud rápida
- 100% online
- Para importes pequeños
- Proceso 100% digital
- Sin complicaciones
- Rápido y sencillo
- Pensado para nuevos clientes
- Todo digital
- Compara varias entidades
- Una sola solicitud
- Sin coste para ti
- Solicitud rápida
- Proceso sencillo
- Respuesta online
- Solicitud en minutos
- Respuesta inmediata
- Todo online
- Varias entidades en un clic
- Solicitud online
- Respuesta rápida
- Ideal para imprevistos
- Solicitud ágil
- Sin papeleo
- Proceso exprés
- 100% online
- Para importes pequeños
Publicidad · prestamossinpreguntas.es recibe una comisión cuando accedes a una entidad — esto no afecta al precio que pagas. La lista es una selección editorial. Para pedir un préstamo debes ser mayor de 18 años, y las entidades siempre evalúan la solvencia. El interés, la TAE y las condiciones varían según la entidad, el importe y tu perfil — consulta el ejemplo representativo de cada entidad antes de contratar.
Entiende la diferencia entre préstamos sin aval y préstamos con aval
En un préstamo hay tres niveles de garantía, y conviene distinguirlos porque cambian el precio y el riesgo:
- Garantía personal: respondes tú con todos tus bienes presentes y futuros. Es lo que ocurre en cualquier préstamo personal, aunque no firmes ningún aval. Lo explicamos con detalle en nuestra guía del préstamo con garantía personal.
- Avalista: una tercera persona se compromete a pagar si tú no lo haces. Se pide cuando los ingresos del titular no bastan.
- Garantía real: un bien concreto (una vivienda, un coche) queda afectado a la deuda. Es el caso de la hipoteca o de algunos préstamos con coche como garantía.
Un préstamo sin aval, por tanto, es el que se apoya solo en la garantía personal. No te libra de responder si dejas de pagar: la entidad puede reclamar la deuda judicialmente y llegar al embargo de nómina o cuentas dentro de los límites legales.
Localiza qué entidades ofrecen préstamos sin aval y cuáles piden aval solidario
Prácticamente todo el mercado de crédito al consumo, aunque con perfiles y precios muy distintos:
| Tipo de entidad | Para qué importes encaja | Coste habitual (TAE) | Lo que debes vigilar |
|---|---|---|---|
| Bancos tradicionales y online | Importes medios y altos, plazos de varios años | Suele ser de lo más bajo del mercado si tienes ingresos estables | Bonificaciones que exigen nómina, seguros o tarjeta |
| Financieras de crédito al consumo | Importes pequeños y medios | Variable; algo más alto que la banca para perfiles parecidos | Comisión de apertura y seguros opcionales que se presentan como obligatorios |
| Minicréditos online | Importes pequeños a muy pocas semanas | Muy alto si se calcula en TAE | Prórrogas y penalizaciones por retraso |
| Préstamos entre particulares | Cualquier importe acordado | Lo que pactéis | Dejarlo por escrito y declararlo correctamente |
Si tu nómina es estable y tu historial está limpio, lo lógico es empezar por los bancos que conceden préstamos personales, sobre todo el tuyo, que ya conoce tus movimientos y a veces tiene un importe preconcedido. Las financieras y los minicréditos ganan en velocidad y flexibilidad, pero casi siempre a un precio más alto.

Revisa los requisitos de los préstamos sin aval frente a un préstamo con avalista
Sin aval, la entidad solo tiene tus datos para decidir, así que se fija mucho en ellos. Lo habitual es:
- Ser mayor de 18 años y residir en España, con DNI o NIE en vigor.
- Tener una cuenta bancaria española a tu nombre, donde se ingresa el dinero y se cargan las cuotas.
- Demostrar ingresos regulares: nómina, pensión, prestación o, si eres autónomo, declaraciones de IRPF y del IVA.
- Un nivel de endeudamiento razonable. Muchas entidades no quieren que el total de tus cuotas supere aproximadamente un tercio de tus ingresos netos, aunque cada una aplica su propio criterio.
- No tener impagos en ficheros de morosos, o que sean de poca cuantía. Algunas entidades aceptan solicitudes con ASNEF según el caso; puedes ver cómo funcionan en nuestra página sobre financieras que aceptan ASNEF.
Si te lo deniegan por ingresos insuficientes, no es raro que la entidad te proponga añadir un cotitular o un avalista. En ese caso, lee antes nuestra guía de préstamos con aval de otra persona: quien avala asume la deuda entera, no solo una parte.
Compara la TAE de préstamos sin aval y préstamos con aval, no el TIN
El TIN es el interés puro; la TAE incluye además las comisiones obligatorias y la frecuencia de pago, por eso es la cifra que sirve para comparar. Depende de la entidad, del importe, del plazo y de tu perfil, de modo que dos personas pueden recibir precios muy distintos por el mismo préstamo. Si te bailan los conceptos, tienes la explicación completa en qué es el TIN y la TAE.
Para ver por qué compensa comparar, mira este ejemplo ilustrativo, no es una oferta: 6.000 € a 48 meses, sistema francés, sin comisiones.
| Concepto | Oferta A (TIN 8 %) | Oferta B (TIN 18 %) |
|---|---|---|
| TAE equivalente | 8,30 % | 19,56 % |
| Cuota mensual | 146,48 € | 176,25 € |
| Total devuelto | 7.030,92 € | 8.460,00 € |
| Intereses pagados | 1.030,92 € | 2.460,00 € |
La diferencia de cuota parece pequeña (unos 30 € al mes), pero al final son 1.429,08 € más. Si alguna oferta añade comisión de apertura o un seguro obligatorio, la TAE sube y el total también. Pide siempre la Información Normalizada Europea (INE o SECCI), el documento estándar que te deben entregar antes de firmar y que recoge TAE, importe total adeudado y comisiones.
Distingue la respuesta rápida del dinero en cuenta en préstamos sin aval

Muchas webs anuncian una respuesta casi inmediata. Esa respuesta suele ser una preaprobación automática; después llegan la verificación de identidad, la comprobación de ingresos (a veces conectando tu banca online), la firma del contrato y la transferencia. En la práctica:
- Si la documentación está en orden y la entidad paga con transferencia inmediata, el dinero puede llegar el mismo día.
- Con transferencia ordinaria, cuenta uno o dos días hábiles; si firmas un viernes por la tarde, probablemente el lunes.
- Si te piden nóminas o la declaración de la renta y no las tienes a mano, el proceso se alarga lo que tardes en enviarlas.
Tener preparados el DNI o NIE, las dos últimas nóminas y un recibo de tu cuenta ahorra más tiempo que elegir la entidad que promete ser más rápida.
Evita errores que encarecen préstamos sin aval o un préstamo con avalista

- Solicitar a muchas entidades a la vez. Cada solicitud formal puede dejar una consulta en tu historial, y varias en pocos días pueden interpretarse como necesidad urgente de dinero. Mejor usar simuladores primero y pedir formalmente solo a dos o tres.
- Elegir por la cuota. Alargar el plazo baja la cuota pero dispara los intereses totales.
- Aceptar seguros sin preguntar. Pregunta si el seguro es obligatorio y si su coste está incluido en la TAE.
- Pedir más de lo necesario. Que te ofrezcan un importe mayor no significa que te convenga.
- Usar un minicrédito para un gasto de meses. Si vas a necesitar varios meses para devolverlo, un préstamo a plazos suele salir bastante más barato.
Descarta los préstamos sin aval cuando no convienen y valora un préstamo con avalista

Un préstamo sin aval no es buena idea si ya destinas una parte grande de tus ingresos a deudas, si lo pides para pagar otra cuota o si no tienes claro cómo vas a devolverlo. Antes de firmar, valora opciones que pueden salir más baratas:
- Pedir a tu empresa un anticipo de la nómina ya trabajada, que en muchos casos no tiene coste.
- Negociar un aplazamiento directamente con quien te cobra (proveedor de suministros, clínica, Hacienda).
- Un préstamo entre particulares con un familiar, bien documentado por escrito.
- Si tienes varias deudas, estudiar una reunificación antes de añadir una más.
Conoce tus derechos tras firmar, también si das un aval solidario
La Ley 16/2011 de contratos de crédito al consumo te protege en tres momentos clave:
- Desistimiento: dispones de 14 días naturales para echarte atrás sin dar explicaciones ni pagar penalización. Tendrás que devolver el capital y los intereses del tiempo que lo hayas tenido.
- Reembolso anticipado: puedes devolver todo o parte antes de tiempo. La entidad puede cobrar una compensación limitada por ley (como máximo el 1 % de lo amortizado si queda más de un año, o el 0,5 % si queda menos). Te lo detallamos en nuestra guía de cancelación anticipada de un préstamo.
- Información: antes de firmar deben darte por escrito las condiciones, incluida la TAE.
Si dejas de pagar, se generan intereses de demora y posibles comisiones por reclamación, tu deuda puede incluirse en ficheros de morosos como ASNEF y, en último término, la entidad puede reclamarla en los tribunales. Si ves que no vas a llegar a una cuota, avisa a la entidad antes del vencimiento: negociar a tiempo casi siempre sale mejor que esperar.
Pide solo lo que puedas devolver con tus ingresos actuales, sin contar con dinero que todavía no tienes.